¿La chaqueta softshell es tu nueva prenda favorita?
¿Quién dice que no se puede tener todo? Las chaquetas Softshell son el compromiso perfecto entre comodidad y protección, lo que las convierte en las prendas favoritas de los apasionados de las actividades al aire libre. Son más transpirables y flexibles que las hardshell, por lo que ofrecen una mayor libertad de movimientos y evitan el sobrecalentamiento. Pero a diferencia de una prenda de tejido polar, estas chaquetas son resistentes al viento y al agua: te mantienen abrigado y seco cuando te encuentras con mañanas frescas o chubascos inesperados.
¿Aún no sabes si las chaquetas softshell son para ti? Consulta nuestra sección de preguntas frecuentes para obtener respuestas a todas tus dudas sobre las chaquetas softshell.
Preguntas frecuentes
Las chaquetas Softshell ofrecen un calor moderado, por lo que resultan ideales para condiciones meteorológicas de frescas a suaves. No están diseñadas para el frío extremo, pero sí son capaces de protegerte del viento y la lluvia ligera, lo cual influye significativamente en la sensación de calor.
El nivel de calidez proporcionado por una chaqueta softshell depende de varios factores: ● Forro: Algunas chaquetas softshell presentan un forro de tejido polar para una mayor calidez. ● Grosor: Las chaquetas softshell más gruesas son de forma natural más cálidas que las más finas. ● Nivel de actividad: Cuando estás activo, tu cuerpo genera calor. Las chaquetas softshell son transpirables, es decir, permiten evacuar el calor y evitan el sobrecalentamiento.
Nuestro consejo: Con temperaturas frías, para conseguir la máxima sensación de calidez con una chaqueta softshell, añade por debajo una capa base y una prenda de tejido polar.
Las chaquetas softshell son resistentes al agua, no impermeables. Repelen la lluvia ligera y la llovizna durante un breve periodo, pero no resisten chubascos intensos durante mucho tiempo.
Su resistencia al agua es resultado del revestimiento Durable Water Repellent (DWR) aplicado al tejido exterior. Con el tiempo, este revestimiento puede desgastarse y es posible que sea necesario aplicarlo de nuevo con un espray especial.
Si el pronóstico es de lluvia fuerte, una chaqueta hardshell es una opción más adecuada para disfrutar de una impermeabilidad completa. Aunque algunas chaquetas softshell cuentan con una membrana y un determinado índice de resistencia al agua, puede que no sean totalmente impermeables. Esto se debe a que su cómodo forro suele dificultar el sellado de las costuras mediante una banda impermeable, y este es precisamente su punto débil y por donde se filtra el agua.
La buena noticia es que las chaquetas softshell suelen incorporar una clara ventaja: un cómodo forro de tejido polar. Este forro añade una capa cálida en comparación con una chaqueta hardshell más fina, por lo que, dependiendo del tiempo y de tu nivel de actividad, puede que ni siquiera necesites una capa intermedia.
A continuación te presentamos una guía para hacer frente correctamente a las diferentes condiciones meteorológicas: ● Tiempo fresco: Cuando bajan las temperaturas, una capa base de lana merina o de un tejido sintético es tu aliada perfecta. Evacua la humedad para que te sientas como recién salido de casa, y el forro de la chaqueta softshell añade un extra de calidez. Sin embargo, si hace frío, añade una prenda de tejido polar ligero para contar con una capa de abrigo extra. ● Tiempo suave: Para esos días de sol y brisa agradable, una camiseta ligera o de tirantes puede ser suficiente bajo tu softshell. El forro integrado actúa como una cómoda capa que evita el sobrecalentamiento.